Guillermina Alejandra Barriolpe Orozco
Víctima de Feminicidio
Chiapas
Guillermina Alejandra Barriolpe Orozco
Víctima de Feminicidio
Chiapas
Hechos
Guillermina Alejandra Barriolope Orozco, de 38 años, trabajaba en un despacho jurídico en Tuxtla Gutiérrez, Chiapas. El 30 de abril de 2019 fue víctima de feminicidio a manos de su pareja, Sergio Liévano Cruz, un exmilitar.
Ese día, Sergio intentó hacer pasar el crimen como un suicidio, asegurando que Alejandra se había quitado la vida mientras él había salido a comprar cervezas. Sin embargo, la familia de Guillermina sabía que ella sufría violencia física, económica y psicológica por parte de su agresor, e incluso existía una denuncia previa por lesiones, presentada el 30 de noviembre de 2016.
Estado Procesal
En un inicio, la Fiscalía Metropolitana clasificó el caso como “homicidio” y no como feminicidio. Después, en el acta de aseguramiento se registró el hecho como un “incidente tipificado como suicidio”.
Gracias a la intervención del Colectivo de Mujeres de San Cristóbal de las Casas (COLEM) y del Observatorio Ciudadano Nacional del Feminicidio (OCNF), se logró la reclasificación del caso como feminicidio, sin necesidad de presentar un amparo. La carpeta pasó entonces a la Fiscalía Especializada de Homicidio y Feminicidio.
A partir de ese momento, se impulsaron diversas diligencias y gestiones, como la reconstrucción de hechos, a pesar de las irregularidades del proceso, y la gestión de apoyos para las familiares de Alejandra, tanto en Chiapas como en la Ciudad de México, para su registro como víctimas.
En el primer semestre de 2020 se logró la vinculación a proceso y la detención de Sergio Liévano Cruz como presunto responsable. A pesar de las limitaciones impuestas por la pandemia y los recursos legales promovidos por la defensa, el juicio avanzó con el acompañamiento constante del COLEM, OCNF y CEJUM. En 2021 se celebró la audiencia de vinculación a proceso, donde fueron admitidas todas las pruebas ofrecidas por la representación legal de la familia.
Reparación del daño
Finalmente, se obtuvo una sentencia histórica por feminicidio, con la pena máxima de 60 años de prisión para el agresor. La resolución también incluyó medidas de no repetición y reparación integral del daño.
Durante la audiencia, se reconoció la gravedad de la violencia ejercida contra Alejandra, caracterizada por la saña y el intento del agresor por simular un suicidio para encubrir el crimen. La jueza valoró los testimonios de familiares y vecinas, que dieron cuenta del ciclo de violencia que Alejandra había enfrentado durante años.
Como parte de la reparación del daño, se solicitaron medidas de atención médica y psicológica para su madre, Alejandra Orozco Savornin, una mujer adulta mayor cuya salud se vio gravemente afectada por la pérdida de su hija. También se incluyó apoyo para su tía Norma, quien se convirtió en coadyuvante del proceso, y para su hija, quien acompañó a su abuela durante toda la búsqueda de justicia.
El caso de Guillermina Alejandra Barriolope Orozco representa una victoria jurídica y moral frente a la impunidad, y demuestra que la perseverancia de las familias, junto al acompañamiento del COLEM, del OCNF y las organizaciones de mujeres, puede transformar la forma en que se imparte justicia en México.
