Wendy Yoselin Ricardo Sevilla
Víctima de Feminicidio
Estado de México
Wendy Yoselin Ricardo Sevilla
Víctima de Feminicidio
Estado de México
Hechos
Wendy Yoselín Ricardo Sevilla tenía 16 años cuando fue víctima de feminicidio en Xonacatlán, Estado de México, en marzo de 2021. Su cuerpo fue encontrado en un terreno baldío, cerca de su casa. Las investigaciones revelaron que quien le quitó la vida fue su entonces pareja, también de 16 años.
Estado Procesal
El agresor de Wendy, Freddy Camacho, permaneció prófugo durante casi dos años. En 2024, fue declarado responsable y sentenciado a cinco años de internamiento, al ser juzgado bajo el Sistema de Justicia Penal para Adolescentes. Sin embargo, su defensa promovió un amparo ante el Cuarto Tribunal Colegiado en Materia Penal del Segundo Circuito, que ordenó repetir el juicio por considerar que hubo irregularidades procesales, como los largos intervalos entre audiencias, que afectaron la validez del proceso y revictimizaron a la familia.
En julio de 2025, después de un nuevo juicio oral, la jueza Arhemi Figueroa Pérez, del Tribunal de Enjuiciamiento para Adolescentes del Poder Judicial del Estado de México, dictó nuevamente un fallo condenatorio contra Freddy Camacho por el feminicidio de Wendy Yoselín Ricardo Sevilla.
Al emitir su sentencia, la jueza reconoció la violencia de género como un problema estructural en el Estado de México y destacó que el feminicidio representa su forma más extrema. Consideró plenamente acreditada la responsabilidad penal del agresor con base en pruebas sólidas y peritajes.
Durante todo el proceso, la asesoría jurídica del Observatorio Ciudadano Nacional del Feminicidio (OCNF), a través de la abogada Guadalupe Cruz, logró que el tribunal incorporara la perspectiva de género y citara instrumentos internacionales firmados por México, fortaleciendo así el carácter ejemplar de esta resolución.
Reparación del daño
La familia de Wendy enfrentó una larga y dolorosa batalla legal, marcada por la revictimización y los retrasos institucionales. A pesar de que la primera sentencia ya había comprobado la responsabilidad del agresor, esta fue anulada, obligando a la familia a revivir el proceso.
Gracias a su perseverancia y al acompañamiento del OCNF, el caso de Wendy es hoy un ejemplo de lucha por la justicia y de cómo la incorporación de la perspectiva de género puede transformar la manera en que se imparte justicia en los casos de feminicidio.
